Según el artículo de La Nación…

Esta entrada se escribe en dos partes. La primera “Empezar un domingo en la mañana” es la perspectiva de Ana Ligia al leer la noticia. La segunda “Según el artículo de La Nación…” es la perspectiva de Rolando en la misma situación.

Oh, el periódico La Nación. Ciertamente yo tengo preocupaciones aquí en Tucsón, como por ejemplo la plata del alquiler, el consumir suficiente agua, y el hecho de que mi personalidad demasiado polite (cortés) me causa muchos shocks culturales debido a la informalidad de la gente aquí. Pero justo cuando empiezo a convencer a mi familia y amigos de que las cosas están bien, sale este artículo: Angustia invade a ticos en EEUU por ley de Arizona.

Pues sí. Según el artículo, estoy invadido por la angustia, y además aquí “vivimos en constante miedo”. Todos ustedes saben que, cuando yo leí por primera vez las noticias del Acta de Apoyo a Nuestras Autoridades y Seguridad para Nuestros Barrio SB1070 (la “ley de inmigración”) yo francamente tenía mucho miedo. Realmente lo único que sabía de esto era lo que salía en las noticias y los medios, y bueno, cada medio tomaba alguna posición extrema hacia alguno de los dos lados. (Por un lado, FOX News alababa la ley. Por el otro lado, CNN y los periódicos iberoamericanos pedían a gritos que se la trajeran abajo). Me la pasaba leyendo las noticias todo el día, y durante tres meses me la pasé oscilando entre el optimismo y la tristeza. Estaba con miedo incluso en los días en que ya había llegado a Boulder, cuando todo el mundo me decía que “iba a estar bien”. Finalmente, me monté en el avión y vine aquí.

Francamente, por lo que decían las noticias, yo creía que aquí me iba a ir mal , pero yo estaba equivocado. Es posible que sea porque Tucsón es “una isla azul en medio de un mar rojo” (un lugar progresivo socialmente en medio de un estado conservador). Sin embargo, creo que tiene mucho más que ver con que los medios han empeorado la situación al hacerla parecer mucho peor de lo que es. La verdad es que aquí (o por lo menos fuera de Maricopa) nadie está haciendo redadas, nadie está deteniendo en masa a la gente, y nadie está discriminando abiertamente a nadie. La situación aquí simplemente no es como la describe el artículo. De hecho, el artículo en La Nación habla mucho de “miedos”, pero no cita ni un solo ejemplo específico de algo que realmente le haya pasado a nadie. Sencillamente no es cierto que las redadas sean “cotidianas”. (Probablemente sí hayan retenes en los caminos cerca de México, pero también los hay en los caminos de Guanacaste y de Limón).

[La evidencia que estoy aportado para mi argumento es de tipo “vivencia personal”. Eso es válido, pero mi argumento sería más convincente si pudiera aportar datos. Estoy buscándolos, pero por ahora puedo decirles que encontré algo interesante. El último censo de los Estados Unidos fue en el 2000, y los datos del nuevo censo que se hizo en julio no están listos todavía, así que nadie sabe realmente cuántos ticos hay en EE.UU. Sin embargo, el sitio de internet elempleo.com (del Grupo Nación), en una noticia con título Aumenta cantidad de ticos en Estados Unidos editada el día de hoy (10 de setiembre), reporta que los consulados costarricenses en Estados Unidos dicen que podría[n] haber hasta hay unos 220 mil ticos aquí entre ilegales e ilegales. Usemos ese número como “la población de ticos en EE.UU”. En una noticia del 19 de febrero del 2010, La Nación dice que EE.UU deportó a 360 ticos por fechorías durante el año 2009. Curiosamente, Homeland Security reporta más ticos deportados, unos 671 [2009 Yearbook of Immigration Statistics, ago.2010, pg. 103]. Usemos el número más alto como “la población de ticos deportados”. Si los datos son verídicos, entonces solo el 0,3% de los ticos aquí habría sido deportado el año pasado, y no pocos de ellos (17%) fueron expulsados porque, además de tener la visa vencida, tenían antecedentes criminales. El 0,3% no suena como una situación angustiante. Con respecto a las redadas, estuve buscando datos de cuántas redadas verdaderamente se están haciendo, pero francamente no he encontrado la info. Supongo que tendría que buscar manualmente en los periódicos.]

Como he insistido, aquí todo el mundo me ha tratado con gentileza y respeto, así que estoy en profundo desacuerdo con el artículo. Y sí, estoy seguro que en Arizona debe haber gente racista, pero, alas, también la hay en Costa Rica y eso no nos hace malignos a todos. Ciertamente a mí me da miedo que gente como Glenn Beck y Sarah Palin, quienes han hecho campañas basadas en generar el miedo, la desconfianza y la polémica lleguen al poder, pero eso no significa que todo el mundo aquí crea en las políticas que ellos proponen. (Dentro de unos días va a haber una actividad vergonzosa en Florida, en que un pastor cristiano va a organizar un Día de Quema del Corán. Todo el gobierno de la Federación ha denunciado el acto, y la gran mayoría de la gente aquí está claramente en contra de actos de odio de ese calibre).

Siempre habrá gente en cada sociedad que le tenga miedo al cambio, y que incluso se sienta amenazada al ver que el mundo como lo conocían está volviéndose diferente. Esa sensación, desafortunadamente, la siente gente aquí y en todo el planeta. Pero supongo que ante eso lo más efectivo que puedo hacer como individuo es seguir siendo una persona bien portada, tratar bien a los demás, y tratar de desarmar el odio con razones y buenas acciones, aquí y en donde sea. Como dice el lema de la UNAM: Por mi raza hablará el espíritu.

Creo que de este artículo me quedan dos pensamientos:

  1. Cuando uno lea una noticia (o cualquier ensayo, escrito o libro), siempre hay que tratar de pensar si el autor está justificando bien sus argumentos, y si el argumento está basado en evidencia sólida.
  2. En cualquier democracia (y Costa Rica y Estados Unidos son igualmente susceptibles a esto), un político o cualquier persona que se dedique a crear polémica infundada siempre tendrá su lugar en las portadas de los periódicos. “El que grite más duro, a ese es al que van a sacar en la tele”. Mientras tanto, el resto de la gente trataremos de vivir tranquilos, queriendo a nuestras familias y caminando hacia adelante.

Esa frase de “el que grite más duro” es de un par de muchachos, Alam Ali y Basam Tariq, que hicieron algo divertidísimo: Para los 30 días del Ramadán, alquilaron un Chevy azul y se fueron de paseo por Estados Unidos, para ver si la gente los recibía bien. Por dicha, al igual que a mí, la gente los trató con gentileza y cariño, “desde las tiendas de souvenires confederados en Georgia hasta las calles de Las Vegas”. Pueden ver el video y la noticia aquí: CNN: Two Muslims travel across America, find an embracing nation.

De seguro Arizona no es el paraíso, pero ciertamente aquí muchos intentamos hacer lo mejor que podemos. Así que, yo también voy a salir a ver cómo es este lugar en realidad. ¿Qué tal ir a caminar por las montañas al sur de Tucsón?

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