Bosque Coronado

Pos sí, ¡vamos para Coro! Resulta que una gente de lingüística organizó una caminata al Bosque Nacional Coronado, un parque nacional que queda a unos 40 kilómetros al sur de Tucsón. Una caminadita de 8,7 kms a través de las montañas nunca le cae mal a nadie.

Entrada a los senderos del Bosque Nacional Coronado. Al final llegamos hasta Kent Springs, montaña arriba

Apenas me llegó el e-mail que decía que estaban organizando un grupo, yo dije que “¡sí, por favor!”. Hasta ese momento no había salido de Tucsón, y francamente lo único que conocía eran dos malles, la universidad, y las 10 cuadras entre la U y la casa. Si me conocen, sabrán que soy una persona que le gusta salir a explorar, que podría tomar un bus e ir a perderse adonde lo lleven, así que había pasado semanas un poco aburrido porque el servicio de buses de Tucsón no va a ninguno de los lugares turísticos. Así que… ¡por dicha esta oportunidad se presentó!

Sendero Bog Spring y el universo conocido

Camino al Sendero Bog Springs. (La parte superior es el "universo conocido", los lugares que conoce Rolando dentro de Tucsón)

El grupo con el que iba, por dicha, era muy buena gente. Al fondo de la foto de “la tripulación” se pueden ver de azul a Dane y Emily, un par de novios que estudian respectivamente lingüística y estudios latinoamericanos. De azul está Sylvia, que organiza todo tipo de cosas en la asocia de estudiantes, y de verde está Micaela, que curiosamente tiene familia cuáquera en Monteverde (Costa Rica). El que está con una botella blanca se llama Jeff, que fue el que planeó el viaje y además es el asistente de mi curso de sintaxis. La botella blanca es para darle agua a su perro Óscar (que desafortunadamente quedó tapado por las letras… ¡d’oh!).

(Jeje… le pedí permiso a la gente para poner la foto en el blog, y una de las muchachas dijo: “Sí… Bueno, excepto si es uno de esos blogs fashionistas, y usted va a poner algo como miren cómo esos paupérrimos e ilusos estudiantes de lingüística piensan que pueden ir a la montaña sin haute couture“. Yo ciertamente llevé uno de mis unilooks: el jeans y la camiseta Gallo Tradición y Orgullo de Guatemala).

El bosque tiene varios climas. Primero hay que pasar por un camino muy empedrado, y un tipo de bosque que solo tiene arbustos desérticos. (Dijo una de las personas que le recordaba “un poco a África”). Poco a poco íbamos escalando las montañas, y conforme subíamos incrementaba el número de árboles. (Eso pueden verlo en la segunda foto, en que ya se ven más arbolillos y hojas verdes). Ese tipo de clima, frío y alto, es justo el que le gusta a los osos. ¡Y de hecho ahí encontramos popó de oso! O sea, el rótulo de “alerta de osos” no era solo para indicar que un Coto-Solano iba de visita.

(a) Los chiquillos de lingüística que se apuntaron al viaje. (b) Mostrando el "Valle Verde" desde un poco más de 700 metros colina arriba. (c) Esta foto es un sentido homenaje a Annie y la "cornucopia de maracuyá" de Navidad 2009. (d) ¡Alerta de osos! Si alguno de los niños Coto va allí podría(n) haber problemas!

Luego de esa subidita (bastante cruel, por cierto), encontramos… ¡un oasis! Resulta que en esa parte de arriba de la montaña nacen algunos riachuelos, y allí sí había vida. Había[n] mariposas de color azul crayola, piedras con musgo, escarabajitos color verde brillante… De hecho había varios riítos, y esos eran los que realmente sustentaban el bosque. Imagínense que incluso había un pequeño árbol de melocotones creciendo allí, solitario pero orgulloso. Por más tentado que estaba de comérmelos, preferí dejarlos allí y que la madre Nátura siguiera su curso. Pero no pude resistir tomarme una foto con ellos, al mejor estilo Annie y Rolo recogen la cosecha.

Escarabajo alrededor del oasis. Perdón, pero realmente las mariposas no se dejaron tomar foto. (Haga clic en la imagen para ver una versión agrandada)

Tres horas y media después de haber empezado finalmente salimos de la montaña… ¡insolados, deshidratados y medio muertos! (Mentira… aunque sí estábamos un toque insolados). Y bueno, la única manera de curar algo así es pasar a un pub irlandés y consumir líquidos con celeridad.

Ojo que el Fish and Chips está siendo consumido con cerveza Guiness, pero sobretodo con "salsa HP". ¡WTF!

En resumen, un día bonito con gente muy tuanis {amable}. Mi universo se expandió un poco más, y cada día me voy acercando un poco más a una vida normal. ¡Domingo… check!

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4 respuestas a Bosque Coronado

  1. Pingback: Según el artículo de La Nación… | Puentes y cielos y todo lo que haya en el medio

  2. Andrea Milián dijo:

    Qué bueno ese ride! La alerta de osos me recordó aquella famosa caricatura de MGM donde decían “No alimente a los osos”. Y definitivamente se ven tentadora esa Guiness con pescado y papas, yeah!

  3. Fobbo dijo:

    a) Así que ya tienes un mapa del “wilderness”!
    b) Oh no, alerta de osos! Es como la patrulla de osos… y como dijiste, mientras no se convierta en el *interrogatorio* de osos…
    c) Que bueno el pub inglés!!!! Yo quiero fish & chips!!!! El otro día, (típico que Fo siempre esta como: “Ah, a Rolo le gustaba equis cosa…”) que fui a la Sala Garbo con Roddy, fuimos luego al café/bar de la par y tenían varias birras “internacionales” en la barra, entre ellas una Guiness, y yo como, “Ah, la única birra que Rolo se tomaba era una Guiness”… Jeje

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