El Clima

Quienes han estado siguiendo mi historia saben que mi principal miedo antes de venir a Arizona era la situación con las leyes migratorias. Pero no: Si hay algo a lo que hay que temer aquí, al menos por este mes de agosto, no es a la gente (que ha seguido portándose espléndidamente conmigo) sino al clima.

Les prometo que yo investigué al respecto. Seguramente ustedes se recuerdan de aquel ridículo archivo Powerpoint en el cual hice comparaciones muy detalladas entre cada una de las universidades. Uno de los rubros era “viaje y costos de vida”. Allí estaban incluidos datos sobre el número de días con sol, la precipitación anual y la temperatura promedio de cada una de las ciudades candidatas. Mis datos eran sacados de Wikipedia, una cosa así… y bueno, algo salió muy mal, porque la “temperatura promedio” reportada para Tucsón era, o un promedio muy tosco, o una ¡tremenda trampaaaa!

Mentiras sobre el clima de Tucsón

¿Se acuerdan del archivo Powerpoint? (El que Mafer leyó en el "brunch" en mi casa; el que yo les mandaba a ustedes para contarles cómo iba el proceso) Pos incluía... ¡mentiras!

¿Porqué digo que son mentiras? Porque la mayoría del tiempo que he estado aquí, la temperatura no ha bajado de 36°C, y al medio día es de lo más común tener temperaturas de 39°C o más. (Un día de estos hizo 40°C). Yo, cuando venía para acá, tenía en mi mente algo como “cielos azules y atardeceres perfectos”. Esos me encantan, y no hay duda, de esos se puede encontrar un montón aquí.

Hay muchos paisajes hermosos en Tucsón

Pero, debo repetirlo: La temperatura este mes ha estado oscilando entre 36°C y 39°C. Sobra decir que yo no estoy acostumbrado a estas temperaturas, lo cual me hace sentir no como en una paradisíaca playa, sino más bien como “Meltman” de la Liga de la Acción. Talvez ese deba ser mi nuevo apodo.

Mosaico Meltman

Diferentes versiones de "Meltman" ("Meltman", la "Liga de la Acción" y el programa "KaBlam!" son propiedad de Nickelodeon. El "Incredible Melting Man" es una película de 1977, propiedad de American International Pictures. Los derechos pertenecen a sus respectivos dueños).

Es la primera vez en mi vida en que estoy en clima que me da miedo. El clima no es solo “difícil” o “muy caliente”, sino que, si uno no lleva agua con uno a todo lado, puede fácilmente quedar tirado después de un rato de caminar. Si estás sudando es obviamente malo (además de ser “antifashion”), pero si después de un rato no estás sudando es peor, porque significa que el cuerpo ya está empezando a deshidratarse bastante. Mi nueva amiga, como podrán suponerlo, es la botella de agua. Nunca me ha gustado mucho tomar agua, pero bueno, habrá que adaptarse. Por dicha me regalaron una botellita de agua en la Orientación Gateway, entonces, sobreviviré.

El calor no es el único recordatorio de que estás en un desierto. La gran mayoría de la flora aquí es bastante agresiva. (Por dicha todavía no he tenido ningún encuentro con la fauna, excepto por unos pequeños lizardillos que pasan escurriéndose por la maleza). Y es que ustedes pensaran, ¿cómo es que la fauna se pone agresiva? ¿Es que ya una planta carnívora intentó robarme el almuerzo? Pues no… Tan así no, pero aquí todo es picudo, y no solo picudo, sino que picudo e inteligente, porque las plantas tienen muchas formas diferentes de espinas, algunas visibles y otras no. Ya tuve mi primer encuentro nefasto con un cactus: Un día de estos intenté agarrar una tuna que parecía no tener espinas… ¿Mencioné que los cactus aquí son más inteligentes que yo? Las espinas eran pequeñitas y estaban bien camufladas, por lo que solo me di cuenta que tenía decenas de espinas en las mano una vez que ya las tenía bien clavadas. Como podrán suponer, no fue una bonita tarde/noche…

¿Pueden ver el cuadro a la derecha? Esa es una niña O'odham sacando las tunas (frutos de cactus) con un palito. Luego la niña usará unos guantes gruesos de cuero para pelar la tuna y sacar su dulce interior. La niña es inteligente. Rolando (que sin saber, intentó hacerlo con las manos) no es inteligente. (La fotografía de la escultura de la niña fue tomada en el Arizona State Museum).

Mientras trataba de sacarme las espinas con un cortauñas y el dedo pulgar izquierdo (el único dedo que no estaba espinado), y por supuesto llorando como niña chiquita, traté de obtener un poco de consuelo pensando que eso le pasa a los niños, quienes tampoco están acostumbrados al desierto. Esta universidad es un lugar ideal para lo que quiero estudiar: aquí ya he conocido ya gente indígena, incluyendo mixes de México y misquitos de Nicaragua. La muchacha mixe, que se llama Tania y que vive en el desierto en Oaxaca, me contaba que de pequeña le hacían bromas con las tunas, y que después de la broma pasaba tres días con las benditas espinas en la mano. Nos pasa a todos, supongo. No queda más que poner buena cara y esperar a que salgan solas🙂 (Por dicha creo que ya salieron todas). Ciertamente hay que tratar de entender a nátura, no pelearse con ella.

Tengo una última cosa que agregar: Aquí la palabra “verano” debería ser deíxis. Qué es una deíxis, se preguntarán. Pues son esas palabrillas que no tienen ningún significado concreto excepto cuando están en contexto, como ayer, mañana, aquí, allá… Aquí el verano puede ser muy caliente, pero, por lo menos en Costa Rica, uno no espera que en el “verano” haya algo como una tormenta de granizo. Pues eso pasó aquí (en Tucsón) ayer (martes 25 de agosto). Estaba de camino a una de mis clases, cuando de repente se vino un ventolero que quería arrancar árboles (y en un condado cercano sí arrancó varios árboles). Luego se vino un baldazo, y entonces, de la nada, empezaron a caer piedras blancas del cielo.

¡Ah, piedras frías! ¡Nos atacan!” fue lógicamente lo primero que pensó Rolando ante ese inusual fenómeno atmosférico. (Es como la segunda vez en mi vida que veo granizo). Después del granizo, pudimos ver que varias calles en la universidad ya estaban queriendo inundarse, y de hecho tuve que pasar por un río de agua que me llegaba un poco más alto que los tobillos. Aquí sí suceden inundaciones: El desierto tiene muy poca capacidad para absorber el agua, entonces cualquier lluvia fuertezona que caiga empieza a llenar de agua las calles. Extraño, pero cierto.

Mosaico lluvia

Sé que suena raro, pero en el desierto, en el medio del verano, pueden caer tormentas de granizo. ¡Y eran suficientemente grandes como para doler cuando caían!

Debo confesar que una parte de mí teme severamente que esta pobre gente, la que vive en Tucsón y en Estados Unidos en general, tengan que escapar al Ecuador y convertirse en refugiados climáticos. A través de todo el Hemisferio Norte los veranos están volviéndose cada vez más calientes, y el “mal clima” (tormentas, etc.) se vuelve cada día más severo. Yo trato de poner de mi parte y ahorrar tanta electricidad como pueda (que aquí no sale de fuentes necesariamente limpias), pero no sé cuánto pueda contribuir. Siento que mi casa está diseñada con una filosofía muy extraña: “no trates de entender a la naturaleza, sino de conquistarla”. En lugar de un techo alto y muchas ventanas para ventilar la casa naturalmente, tiene alfombras y un aire acondicionado para tratar de enfriar la casa artificialmente. Mi casa a veces incluso está más caliente que el mismo día, y luego cuesta bastante tiempo del aire acondicionado enfriarla. ¿Me estoy haciendo bolas, o construir una casa respetando y comprendiendo al medio ambiente llevaría a mejores resultados?

Esas son algunas de mis historias con el clima de Tucsón. Me dicen que el clima se va a poner mucho más benigno en “otoño” (lo que sea que eso signifique en un lugar donde las hojas no cambian de color), pero en realidad voy a tener que verlo con mis propios ojos. Ahí les cuento cómo les va. Mientras tanto, ¿cómo les está yendo con el clima a todos ustedes? ¡Espero que no se estén derritiendo tanto como yo!

Esta entrada fue publicada en Rolando, Viaje. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a El Clima

  1. Fobbo dijo:

    Rolo, que tal te ha ido con el clima? Ya entró el otoño?

  2. ¡Hola, Fo! Vieras que sí, el otoño empezó el 22 de setiembre. Ya las temperaturas están empezando a “bajar” un poquito: En las noches hace 25°C-30°C, y en las mañanas-tardes pueden llegar hasta 36°C, una cosa así. Nada del otro mundo ya🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s